miércoles, 14 de octubre de 2026
actividades adaptadas para extranjeros
viernes, 9 de octubre de 2026
ACTIVIDADES PARA EL 13 DE OCTUBRE. CONDE LUCANOR
ACTIVIDADES:
Lee estos 2 cuentos de El Conde Lucanor y responde a las preguntas:
1. ¿Quién es el autor de los cuentos de El conde Lucanor?
2. ¿Qué tipo de narrador hay en el libro? personaje, omnisciente, protagonista, objetivo...
3. ¿Qué dos personajes se repiten en todos los cuentos y qué roles tiene cada uno de ellos?
4. Valora si es un buen consejero el que aparece en ambos cuentos y por qué, pon uno o varios adjetivos a los consejos que da a su amo: imprudentes, prudentes, razonables, arriesgados, desconsiderados, temerarios, bondadosos, caritativos...
5. Piensa en dos situaciones actuales a las que se pueda aplicar la enseñanza de cada uno de estos cuentos y describe cada situación y su justificación en un par de líneas.
Cuento VI – El conde Lucanor
[Cuento - Texto completo.]
Juan ManuelLo que sucedió a la golondrina con los
otros pájaros cuando vio sembrar el lino
Otra vez, hablando el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, le dijo:
-Patronio, me han asegurado que unos nobles, que son vecinos míos y mucho más fuertes que yo, se están juntando contra mí y, con malas artes, buscan la manera de hacerme daño; yo no lo creo ni tengo miedo, pero, como confío en vos, quiero pediros que me aconsejéis si debo estar preparado contra ellos.
-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio- para que podáis hacer lo que en este asunto me parece más conveniente, me gustaría mucho que supierais lo que sucedió a la golondrina con las demás aves.
El conde le preguntó qué había ocurrido.
-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio- la golondrina vio que un hombre sembraba lino y, guiada por su buen juicio, pensó que, cuando el lino creciera, los hombres podrían hacer con él redes y lazos para cazar a los pájaros. Inmediatamente se dirigió a estos, los reunió y les dijo que los hombres habían plantado lino y que, si llegara a crecer, debían estar seguros de los peligros y daños que ello suponía. Por eso les aconsejó ir a los campos de lino y arrancarlo antes de que naciese. Les hizo esa propuesta porque es más fácil atacar los males en su raíz, pero después es mucho más difícil. Sin embargo, las demás aves no le dieron ninguna importancia y no quisieron arrancar la simiente. La golondrina les insistió muchas veces para que lo hicieran, hasta que vio cómo los pájaros no se daban cuenta del peligro ni les preocupaba; pero, mientras tanto, el lino seguía encañando y las aves ya no podían arrancarlo con sus picos y patas. Cuando los pájaros vieron que el lino estaba ya muy crecido y que no podían reparar el daño que se les avecinaba, se arrepintieron por no haberle puesto remedio antes, aunque sus lamentaciones fueron inútiles pues ya no podían evitar su mal.
»Antes de esto que os he contado, viendo la golondrina que los demás pájaros no querían remediar el peligro que los amenazaba, habló con los hombres, se puso bajo su protección y ganó tranquilidad y seguridad para sí y para su especie. Desde entonces las golondrinas viven seguras y sin daño entre los hombres, que no las persiguen. A las demás aves, que no supieron prevenir el peligro, las acosan y cazan todos los días con redes y lazos.
»Y vos, señor Conde Lucanor, si queréis evitar el daño que os amenaza, estad precavido y tomad precauciones antes de que sea ya demasiado tarde: pues no es prudente el que ve las cosas cuando ya suceden o han ocurrido, sino quien por un simple indicio descubre el peligro que corre y pone soluciones para evitarlo.
Al conde le agradó mucho este consejo, actuó de acuerdo con él y le fue muy bien.
Como don Juan vio que este era un buen cuento, lo mandó poner en este libro e hizo unos versos que dicen así:
Los males al comienzo debemos arrancar,
porque una vez crecidos, ¿quién los atajará?
FIN
Cuento VIII – El conde Lucanor
[Cuento - Texto completo.]
Juan ManuelLo que sucedió a un hombre al que tenían que limpiarle el hígado
Otra vez hablaba el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, y le dijo:
-Ahora estoy necesitado de dinero, aunque Dios me ha hecho venturoso otras muchas veces. Creo que tendré que vender una de mis tierras, aquella por la que más cariño siento, aunque, si lo hago, me resultará muy doloroso, o bien tendré que hacer otra cosa que me dolerá tanto como la anterior. Tengo que hacerlo para salir del agobio y de la penuria en que estoy, pues, aunque me ven así, y a pesar de que no lo necesitan verdaderamente, vienen a mí muchas gentes a pedirme un dinero que tantos sacrificios me va a costar. Por el buen juicio que Dios ha puesto en vos, os ruego que me digáis lo que debo hacer en este asunto.
-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio- me parece que os ocurre a vos con esa gente lo que le pasó a un hombre que estaba muy enfermo.
Y el conde le rogó que le contara lo acaecido.
-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, había un hombre que estaba muy enfermo, al cual dijeron los médicos que no podría curarse si no le hacían una abertura en el costado para sacarle el hígado y lavarlo con unas medicinas. Mientras lo estaban operando, el cirujano tenía el hígado en las manos y, de pronto, un hombre que estaba cerca comenzó a pedirle un trozo de aquel hígado para su gato.
»Y vos, señor Conde Lucanor, si queréis perjudicaros para conseguir un dinero que después vais a dar a quienes no lo necesitan, podréis hacerlo por vuestro capricho, pero nunca por mi consejo.
Al conde le agradó mucho lo que dijo Patronio, siguió sus consejos y le fue muy bien.
Y como don Juan vio que este cuento era bueno, lo hizo poner en este libro y escribió unos versos que dicen así:
Si no te piensas bien a quién debes prestar,
sólo muy graves daños te podrán aguardar.
FIN
domingo, 4 de octubre de 2026
jueves, 1 de octubre de 2026
martes, 29 de septiembre de 2026
Teoría literaria de la EDAD MEDIA muy resumida
TIPO DE JUGLAR | DESCRIPCIÓN |
|---|---|
Juglares líricos | Recitaban las obras líricas de los trovadores |
Juglares épicos | Interpretaban cantares de gesta y otras composiciones narrativas |
Eran clérigos vagabundos o estudiantes de vida pícara (origen de la tuna) | |
Cazurros | Recitaban de forma disparatada, sin seguir ninguna regla |
Juglaresas y soldaderas | Eran mujeres de vida errante que se dedicaban al baile y al canto |
- Épica (o Narrativa):
- Enfoque: Relata acontecimientos reales o ficticios (generalmente hazañas heroicas, mitos o leyendas).
- Punto de vista: Tiende a ser objetiva; interviene un narrador que sitúa los hechos en un tiempo y espacio determinados.
- Ejemplos: La Ilíada de Homero, los cantares de gesta, "El cantar de Mio Cid" o las novelas actuales.
- Lírica:
- Enfoque: Transmite emociones, reflexiones y estados de ánimo íntimos.
- Punto de vista: Es profundamente subjetiva; habla un "yo poético" o hablante lírico.
- Forma: Predomina la musicalidad, el ritmo y el uso del verso (aunque también existe la prosa poética).
- Ejemplos: Los sonetos, las odas, los himnos y las elegías. "Canción del pirata" "
- Dramática (Teatro):
- Enfoque: Desarrolla un conflicto humano a través del diálogo directo entre los personajes.
- Punto de vista: No suele requerir la presencia de un narrador; la historia avanza por la acción y las palabras de los personajes mismos.
- Destino: Está creada para ser representada ante un público en un escenario.
- Ejemplos: La tragedia, la comedia y el drama. "Romeo y Julieta" "Don Juan Tenorio"
Característica | Mester de Juglaría | Mester de Clerecía |
|---|---|---|
Autores | Juglares (generalmente anónimos y del pueblo). | Clérigos y personas cultas (autores conocidos). |
Transmisión | Oral: se cantaban o recitaban en plazas públicas. | Escrita: se componían en monasterios para ser leídos. |
Finalidad | Entretener e informar sobre noticias y hazañas. | Didáctica y moralizadora (enseñar valores religiosos). |
Métrica | Irregular (versos de distinta medida) y rima asonante. | Regular y fija (Cuaderna vía: 4 versos alejandrinos de 14 sílabas con rima consonante AAAA). |
Temática | Hazañas heroicas, batallas y cantares de gesta. | Vidas de santos, milagros y temas religiosos o históricos. |
Allí piensan de aguijar, allí sueltan las riendas.
A la exida de Vivar, ovieron la corneja diestra,
e entrando a Burgos ovieron la siniestra.
Meçió mio Çid los ombros e engrameó la tiesta:
«¡Albricia, Álvar Fáñez, ca echados somos de tierra!»
Amigos e vasallos de Dios omnipotente,
si vos me escuchásedes por vuestro grado miente,
querríavos contar un buen avenimiento:
terredes la facienda por buena en viente.
- Cómo contar las 14 sílabas (versos alejandrinos) del ejemplo de clerecía.
- Las características del Libro de buen amor (otra obra cumbre de la clerecía).
- El contexto histórico de la Edad Media en el que surgieron.
martes, 22 de septiembre de 2026
1ºbat lecturas 1er trimestre
3ª sesion
domingo, 13 de septiembre de 2026
2ª sesion 1º de bat
1. Leer un texto teórico sobre edad media (el anterior y / o otro nuevo), completar la siguiente ficha y guardarla como parte de la teoría:
Guillermo Díaz-Plaja
Si nos hicieran dibujar un símbolo de la Edad Media, «enorme y delicada», nos obligaríamos a dar, como nociones previas, su inmensidad cronológica y su necesaria complejidad. Podría ser, por ejemplo, un regio castillo, cuya muralla inferior sería de tan fuertes pilares como pudiera mover la energía del hombre empujada por el terror. Estrechas saeteras permiten, apenas, columbrar el horizonte, en el que la guerra enciende sus hogueras y amenaza el peligro.
Por encima mismo de la muralla, a ras de tierra, podrían columbrarse las cocinas de la enorme mansión, donde los elementos de la vida diaria que se asientan sobre los apetitos elementales encuentran sus posibilidades de saciedad. Merodean por allí los siervos de la gleba, que han acarreado sus productos campesinos —los frutos, el ganado— para mantenencia del señor que les protege. Vive más alto. En el plano noble, sobre el Patio de Armas, donde hay sitio para justar, entrenamiento para la caza y para la guerra.
Más arriba, las estancias se van enriqueciendo de cosas inútiles: trofeos, tapices, un retablo piadoso. Lo ha pintado el monje que vive en la sacristía que está construida sobre el propio muro de la mansión nobiliar, intramuros, a la custodia también del guerrero. El monje, en su capilla, tiene algunos libros y, cuando puede, copia lentamente un manuscrito del convento lejano.
Más alto, el mirador de las damas, donde la esposa y las hijas del señor hilan y cantan. Cantan los viejos romances que los juglares traen y llevan de castillo a castillo, de frontera a frontera. Tres clases de seres, pues, «labradores, defensores y oradores», la azada, el yelmo y la pluma, y estos extraños caminantes que sirven de cantar...
Son el lujo de una cultura que no es «necesaria» como la religiosa, que nos encamina hacia Dios, sino inútil, porque es de «solaz»; inútil como esos adornos del salón noble; como las volutas que adornan el parteluz del mirador de las damas. La parte alta del castillo no está ya construida bajo el terror: hay un lugar para la belleza. Los muros se han adelgazado y los ventanales permiten ver ya el horizonte, constituyendo ciudades que protege el Rey nuestro Señor, que les libra no ya de la amenaza de la guerra, sino del dominio abusivo del señor.
Todo va cambiando en el viejo castillo: las damas han descendido de su alto mirador recatado y participan en la fiesta. Ya no es un torneo militar, sino una «justa» o torneo de poesía. Los arcos góticos que acaban de construirse tienen ya rizados capiteles de piedras y hay una virgen de alabastro, que sonríe como una princesa, en uno de los ángulos del gran salón alfombrado. Unos cristales de colores cubren ya las ventanas: ha nacido el mundo «interior», el de la delicadeza, el del tono menor. El monje sigue escribiendo, infatigable, en la capilla. Pero ya no sólo es él quien conoce el latín...
Las fronteras se han adelgazado. Van y vienen los caminantes, los mercaderes, los peregrinos. Incluso gentes que no conocen a Cristo trasiegan desde España perfumes raros, poemas distintos y aquellos remotos textos que los griegos habían escrito hacía mil quinientos años y que encontraron cuando saquearon Alejandría.
Estas gentes traen otras verdades, junto a las cristianas; también, en las oscuras juderías de Europa, donde canta sobre la plata el martillo de los orfebres, se salmodian los versículos de la «Tora», de la Ley que todavía espera su Mesías. Todo rumorea como una colmena por los caminos de Europa, que llevan a Roma, a Compostela, a la Meca, a Jerusalén.
La Media Luna dibuja su cuerpo gigante, recostada sobre la ribera meridional del Mediterráneo: con uno de los cuernos apunta al corazón de Castilla, por el otro a la mismísima Bizancio que sueña que todavía es Roma. Hará falta toda la energía española para ir deteniendo sucesivamente las últimas oleadas militares de esa luna sangrienta: Granada, Viena, Lepanto...
Esta fluida realidad, con fronteras inciertas y amenazadas, es, sin embargo, feliz, alegre, femenina en sus modos, barroca. El sueño de universalidad había querido centrarse en la sombra de las catedrales: aquel tremendo y macizo siglo XIII, bajo cuyas góticas cresterías, Ramón Llull sueña en la conversión de los infieles, mientras Alfonso X tiene bastante con atraerlos a su tarea cultural, mientras Tomás de Aquino y Dante Alighieri construyen, cada uno a su manera, inmensas cúpulas de pensamiento y poesía para abrigo de la Cristiandad.
ACTIVIDADES
Comprensión lectora
1. El autor utiliza un castillo como símbolo de la Edad Media. Explica qué representan sus diferentes espacios y qué grupos sociales aparecen asociados a ellos.
2. A lo largo del texto, el castillo y la sociedad medieval van transformándose. Explica dos cambios que muestren el paso de un mundo dominado por la guerra y el miedo a otro más abierto a la cultura, el comercio y la belleza.
Expresión escrita
3. Pon un título adecuado a este texto.
4. Escribe el título de un libro en el que podría aparecer este texto.
Léxico y gramática
5. Define con tus palabras, lo más preciso posible, el significado de los términos en negrita, así como su categoría gramatical.
jueves, 10 de septiembre de 2026
1a sesión 1o de bat
Teoría: Los primeros juglares
Los poemas épicos o cantares de gesta son extensas narraciones en verso que relatan sucesos históricos y legendarios en torno a un héroe, que representa los valores de un pueblo. Se denominan cantares porque se concibieron para ser recitados o cantados por los juglares, y de gesta porque narran hazañas de personajes y acontecimientos relevantes para la comunidad a la que van dirigidos. La épica cumplía una doble función: la de informar, ya que daba a conocer al público iletrado pasajes gloriosos de su historia, y la de proponer un modelo de héroe a la colectividad. Al oficio del juglar se le llamó mester de juglaría. Los juglares recitaban o cantaban sus composiciones en las plazas, las cortes y los caminos, y vivían de lo que el público les daba al acabar la actuación. Solían acompañar el espectáculo con algún instrumento musical y llevaban consigo sus manuscritos, los libros de juglar, para repasar los relatos que recitaban. Aún hoy se conservan algunos de estos códices medievales: gracias a ellos tenemos constancia de narraciones que nacieron para transmitirse oralmente. Aunque los juglares más numerosos fueron los de gesta, la mayoría de estos cantares se han perdido, en parte por su carácter oral y anónimo. El Cantar de Mio Cid es el único que se conoce casi en su totalidad gracias a que se ha conservado manuscrito. Narra la vida de Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid Campeador, que vivió en la segunda mitad del s. XI y fue caballero de las cortes de los reyes Sancho II de Castilla y Alfonso VI de León y Castilla. De la épica, como de toda la literatura de transmisión oral, sólo se conoce aquello que fue recogido por escrito.
Describe el significado de estos vocablos:
Gesta / manuscrito / mester / recitar / códice /gesta /oral
descompón aquella palabra de las anteriores que sea compuesta y explica qué dos lexemas la forman